Trucos y tips

Alimentos para ayudar a las defensas

Cuando llega el frío, sobre todo si lo hace de repente, como ha ocurrido este otoño, nos puede pillar desprevenidos y afectar directamente a nuestra salud. Los catarros y gripes en esta época son muy comunes, pero pueden prevenirse. Hoy te contamos qué alimentos ayudan a que tu cuerpo esté en plenas facultades para luchar contra el frío y evitar resfriarte.

Si nuestras defensas están preparadas, ¡no hay frío que se les resista!

Además de provocar que nos resfriemos, el frío también contribuye a gastar nuestra energía, ya que el cuerpo trabaja más para mantener el calor. Por eso, es importante empezar el día con una buena dosis de energía: un desayuno. Exprime dos naranjas y toma un tazón de cereales integrales con leche. Las vitaminas de las naranjas y los minerales de los cereales serán la forma perfecta de empezar el día con suficiente gasolina para aguantar hasta la media mañana.

La ingesta de frutas y verduras es muy importante durante el invierno. En verano parece que nos cuesta menos comerlas, ya que son frescas y ligeras. Para comer verduras en invierno, os proponemos preparar cremas y purés. Podéis echar casi todo tipo de verduras: acelgas, calabaza, puerro, calabacín, tomate… Entre horas, una pieza de fruta matará el gusanillo, al tiempo que aporta vitaminas y agua, para mantener la hidratación.

La carne es un plato que no puede faltar en vuestra mesa durante los meses de frío. Tampoco pueden hacerlo las legumbres, como lentejas o garbanzos. El alto contenido de hierro de estos alimentos es beneficioso para el cuerpo. Ayuda a fortalecer las defensas para que puedan actuar más rápido contra agentes externos. Acompaña tus platos de carne con verduras, con alto contenido de vitamina C, ya que ésta permite al cuerpo absorber el hierro de forma más rápida. Y no nos olvidemos tampoco del pescado porque contiene ácidos grasos Omega-3 que suponen otro empujón más para las defensas.

La hidratación, lo más importante

Debido a las temperaturas frías, nuestro cuerpo no nota esa sensación de sed tan pronunciada como la que siente cuando hace calor. Además, sucumbimos más ante bebidas calientes como café o chocolate, que tanto acompañan a esta época. Sin embargo, la necesidad de agua que tenemos es la misma. Recordad que hay que beber agua a lo largo de todo el día, no sólo durante las comidas. Un buen truco es llevar siempre encima una pequeña botella de agua. ¡Todo funciona mejor cuando el cuerpo está hidratado, incluidas las defensas!

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