Trucos y tips

Cómo elegir un buen sillón de masaje

El trabajo, las tareas del hogar, la familia… Si tienes un día a día frenético y casi no dispones de tiempo para descansar, tal vez agradezcas tener en casa un sillón de masaje que, al menos durante unos pocos minutillos, te ayude a desconectar de la dura rutina.

Sin embargo, si estás pensando en hacerte con uno, debes tener en cuenta una serie de factores muy importantes antes de tomar una decisión.

Funciones

¿Para quién es el sillón? Es la primera pregunta básica a la que debes responder a la hora de elegir. Esta clase de muebles tiene una amplia variedad de funciones que afectan al precio final del producto. ¿Realmente necesitas que te ayude a levantarte o que genere calor? Valora qué es lo que realmente quieres y lo que de verdad es importante para ti.

Si solo buscas un momento de relax, puedes optar por modelos más sencillos. Si tienes algún problema de movilidad, te convendrán otros más complejos. Piénsalo bien… seguro que tu bolsillo lo agradece.

Tamaño

Es de sentido común medir el espacio del que dispones en casa para que quepa en él tu nuevo sillón de masaje. Lo que puede que no sea tan común es pensar que estos asientos muchas veces son reclinables o que tienen partes desplegables (reposapiés, por ejemplo), por lo que debes tener estos factores bien presentes antes de lanzarte a comprar uno.

sillón de masaje

No solo midas el espacio vacío que tienes en casa, infórmate también de las medidas completas del sillón en todas sus posiciones posibles para asegurarte de que encajará adecuadamente.

Material

Al igual que ocurre con un sofá normal y corriente, en uno de masaje existe una amplia variedad de materiales entre los que elegir: piel, polipiel, tela, poliéster… Unos son más baratos, otros más confortables y otros más fáciles de lavar. ¿Tienes niños y hay muchas posibilidades de que lo ensucien? ¿Buscas más la durabilidad? ¿Prefieres la estética?

Mientras que las tapicerías hechas de tela (tanto natural como sintética) suelen ser más baratas y pueden lavarse con facilidad incluso en la lavadora, las de piel suelen ser más duraderas y resistentes. Hay un material adecuado para cada situación. Reflexiona sobre cuál es el que más te compensa a ti.

Color

Un sillón de masaje no es un mueble que se cambie con la misma facilidad con la que se puede cambiar uno normal y corriente. Por eso es importante pensar con la mirada puesta en el futuro. ¿Tienes pensado comprar muebles nuevos? ¿Vas a pintar las paredes de otro color?

Los sofás con colores neutros son más fáciles a la hora de combinar, por lo que tendrás menos problemas con ellos ante un cambio repentino de decoración. Ah, y recuerda que las fotos de los catálogos pueden resultar engañosas y que los colores que aparecen en ellas, a veces, resultan ser bastante distintos cuando los vemos en la realidad.

¿Tienes pensado comprar un sillón de masaje? Siguiendo estos pequeños consejos seguro que no te arrepientes de tu compra.

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