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Solomillo de ternera: Consejos para cocinar un filete como los grandes chefs

Solomillo de ternera

Si eres amante de la buena mesa y en especial de la carne, este post te gustará.  Te vamos a desvelar algunos secretos sobre cómo cocinar una de las piezas más demandadas en las carnicerías: el solomillo de ternera. Así, podrás disfrutar cuando quieras de este suculento plato y que esté a la altura de los que sirven los chefs con Estrella Michelín.  Y lo mejor de todo, sin salir de casa.

Como bien sabes, el solomillo es una de las partes más apreciadas de la vaca por su jugosidad y suavidad. Es una carne muy versátil y puede cocinarse de diversas formas, siendo a la plancha y al horno las más recurrentes.

A la plancha

Si lo que quieres es saborear un solomillo a la plancha, aquí tienes un truco, porque si ya lo has intentado realizar antes, habrás comprobado que lo más difícil es darle el punto. Tranquilo, con estos consejos lo lograrás sin que por ello la carne pierda su textura jugosa y su sabor.

  • Antes de colocar la carne sobre la plancha asegúrate de que no esté ni fría ni congelada, sino a temperatura ambiente.
  • No hace falta que eches aceite sobre la plancha, con que previamente hayas pintado las piezas de carne es más que suficiente. De lo contrario, freirás la carne. El truco para que no se te pegue es colocar los solomillos cuando la plancha esté muy caliente, así también evitarás que se cueza.
  • Añade sal a la mitad de la cocción, justo a tiempo para que se reparta el sabor con el calor, y nunca antes de comenzar, ya que de esta forma la carne perderá sus propios jugos.

¿Cómo conseguir el punto?

Para conseguir el punto y saber si la carne está lista, lo mejor es utilizar un termómetro especializado con el que poder medir la temperatura interior de la pieza.

Y ten en cuenta que:

  • Para conseguir una carne muy poco hecha, también conocida como punto rojo o punto inglés, sella cada pieza de carne por el exterior a fuego fuerte, dejándola cruda por el centro.
  • Si la prefieres un poquito más hecha, también tienes que sellar la carne por fuera poniendo la plancha a temperatura muy alta un poco más de tiempo. Retírala cuando veas que el centro está rojo, pero no totalmente crudo (frío). Así se conservan todos los jugos de la propia carne.
  • Si ver sangre en el plato no va contigo, es que te gusta el solomillo, por lo menos, “al punto”. Se alcanza cuando el centro está rosado y ten en cuenta que en este estado los jugos empiezan a perderse.
  • El punto de cocción se alcanza cuando la carne está muy hecha. Aquí ya no se ven los jugos y el interior ya tiene un tono más oscuro.

Al horno

Si por el contrario te apetece hacer una receta de solomillo asado y algo más condimentada, no olvides atar la carne con una cuerda especial para que no se deforme durante el horneado.

Antes de ponerla a asar, es recomendable que la selles a fuego vivo en la sartén, con aceite o mantequilla, lo que prefieras.

La temperatura para asar piezas enteras es de 180º.  En cuanto al tiempo que tiene que estar en el horno, existe una regla: 1 kilo de solomillo de ternera o lomo alto para roastbeef x 20 minutos de horno. Por cada 100 gramos más de peso se deja en el horno 5 minutos más.

  • Por ejemplo: si tu solomillo de ternera pesa  1.200 gramos el tiempo sería: 20 minutos para el kilo y 5 minutos más por cada 100 gramos. Es decir, 30 minutos.

Para ir controlado el punto de cocción, recuerda no abusar de pinchar la carne por el centro, ya que es posible que se te quede reseco.

Para evitar justamente esto se puede pintar la pieza con un poco de aceite aderezado con hierbas (lo cual, además, lo aromatizará), y a su vez, ir pintándolo con el propio jugo que va soltando a medida que se cocina.

¿Has atendido a nuestra breve clase de cocina? Ahora ha llegado el momento de que pongas en práctica lo aprendido, y si eres amante de la carne y ya conocías estos trucos,  aquí tienes una receta de solomillos con mantequilla de hierbas ¡Buen provecho! 

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