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Croquetas: Un clásico de cocina delicioso

receta croquetas

No hay nada como las croquetas caseras, ¿verdad? A todo el mundo les gustan, hasta a los más pequeños. Es un clásico que nunca falla, lo puedes poner tanto en un cumpleaños, como en un banquete, o simplemente de aperitivo, sirve para todo tipo de eventos.

Podemos hacer miles de variedades, pero hoy os queremos dejar una de las recetas más tradicionales.

Las croquetas de la abuela

Al final son las croquetas que más gustan y más nos recuerdan a nuestra infancia, las de la abuela. Normalmente eran de carne de cocido, ya que aprovechaban este ingrediente cuando hacían sopa o cocido para toda la familia. Os contamos cómo hacerlas.

Ingredientes:

  • 2 cucharadas de mantequilla.
  • 8 cucharadas de harina.
  • 1 litro de leche.
  • 2 pellizcos de nuez moscada.
  • Sal al gusto.
  • 200 gr de carne de cocido.

La base de toda croqueta es la bechamel. Para prepararla, tienes que derretir en una sartén antiadherente la mantequilla, e ir añadiendo la harina. Moviendo bien con una cuchara de palo, deja que se haga y ve introduciendo la leche poco a poco, sin dejar de remover.

Añade la sal y la nuez moscada, hay quien le agrega una pizca de pimienta para darle un toque. Esto lo dejamos a tu elección. Si te ha quedado algún grumo, no hay problema, pasa la mezcla por la batidora.

Aprovecha la carne del cocido que hayas utilizado para hacer algún caldo o puré, e introdúcelo a la masa de manera que quede todo integrado. Puedes sustituirlo por cualquier otro ingrediente como el bacalao, pollo, jamón, boletus, bonito, queso… lo que más te apetezca.

Para el rebozado, pasa las croquetas por harina, huevo batido y pan rallado. Lo ideal es usar una sartén pequeña, más bien honda, donde debes echar abundante aceite de oliva y no freír más de seis en cada tanda.

Truco: Para darle forma a tus croquetas, te recomendamos que uses el método de la manga pastelera con una boquilla grande. Para ello, forma unos churros gordos y después córtalos en porciones según del tamaño que quieras.

Consejo: Una vez fritas pásalas por el colador, y luego al papel de cocina, ya que si las pasas directamente al papel de cocina, la propia grasa que sueltan puede terminar ablandándolas por el lado que apoyan en el papel. Con el colador evitarás esto y  además te quedarán crujientes.

Si haces mucha cantidad, puedes congelarlas. Cuando las quieras hacer otro día, debes sacarlas del congelador media hora antes, y después freírlas como lo harías de forma habitual.

¡Así de fácil! Ahora sólo queda disfrutar de este delicioso plato en familia 😊

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