Trucos y tips

El etiquetado de los huevos

La posibilidad de identificar el origen, las diferentes etapas de un proceso de producción y distribución del huevo y seguir su rastro desde su puesta hasta su venta al consumidor, ha adquirido una gran relevancia desde la publicación de la normativa comunitaria de higiene alimentaria.

En la Unión Europea el huevo va marcado en la cáscara con un código distintivo de la granja de producción. En él, se indica el sistema de cría de las gallinas y el país, ciudad y granja de procedencia.

El primer dígito del código corresponde al sistema de cría de la gallina:

  • 3: Granjas de gallinas que están dentro de jaulas diseñadas para facilitar la recogida de los huevos evitando que se ensucien con el estiércol. Estas instalaciones facilitan el control sanitario y la limpieza.
  • 2: Granjas de gallinas que se mueven libremente dentro del gallinero en el que tienen agua, comida, ponederos y zonas de descanso. Cumplen los requisitos especificados por la directiva 1999/74/CE, en la que se establece una densidad de cómo máximo de 9 gallinas/m2
  • 1: Granjas de gallinas camperas. Estas granjas tienen además de gallinero como las ponedoras en suelo, corrales al aire libre a los que tiene acceso todo el día. Se considera una densidad máxima de 2500 gallinas por hectárea (4 m2 por gallina).
  • 0: Granjas de gallinas ecológicas, con instalaciones similares a las de las gallinas camperas, pero su alimentación es a base de piensos procedentes de agricultura ecológica.

Los huevos que se venden en la Unión Europea deben cumplir los reglamentos comunitarios sobre su comercialización y las normas nacionales aplicables, que define los criterios de calidad, peso, frescura, envasado y etiquetado.

Etiquetado del huevoEl envase

En el envase de los huevos se incluyen otros datos obligatorios, como el centro de embalaje, la fecha de consumo preferente, el peso, y la explicación del código impreso en cada huevo.

De esta manera se consigue dar credibilidad y eficacia al sistema de control de la inocuidad de los alimentos a lo largo de la cadena alimentaria. Si aparece algún problema en cualquier punto de la cadena, se dispone de información suficiente sobre la trayectoria seguida y puede localizarse el lote del que proviene. También, identificar su origen y analizar, en las distintas fases, las causas que pudieron motivarlo para adoptar las medidas necesarias y, si procede, retirarlo del mercado.

En el centro de embalaje se registra el origen y destino de cada lote. Se marca en el envase el registro sanitario y otras informaciones que hacen posible la trazabilidad completa en cualquier momento.

Toda esta información queda registrada en cada operador de la cadena, además de en el envase. También en el producto final y en los documentos que los acompañan durante su recorrido hasta que llega al consumidor.

Requisitos que deben cumplir

A su llegada al centro de clasificación y envasado, los huevos son seleccionados. Se consideran aptos para el consumo humano directo los huevos frescos, llamados huevos de categoría A. No se limpian por otros procedimientos antes o después de la clasificación. Cumplen los siguientes requisitos:

  • Cáscara y cutícula normales, limpias e intactas.
  • Cámara de aire de una altura no superior a 6 mm. En el caso de huevos comercializados con la mención «EXTRA», no podrá ser superior a 4 mm.
  • Clara transparente, sin manchas, de consistencia gelatinosa y exenta de materias extrañas de cualquier tipo.
  • Yema solo visible al trasluz como una sombra. Sin contorno claramente discernible, que no se separe del centro al someter al huevo a un movimiento de rotación. Sin materias extrañas de cualquier tipo.
  • Ausencia de olores extraños.

Peso del huevo

En función de su peso, se clasifican en cuatro clases:

  • XL. Súper grandes, de 73 g o más.
  • L. Grandes, de 63 a 73 g.
  • M. Medianos, de 53 a 63 g.
  • S. Pequeños, menos de 53 g.

Una vez seleccionado y clasificado, se envasa en embalajes. Deben ser resistentes a golpes, estar secos, limpios y en buen estado. Estos están fabricados con materiales que protegen a los huevos de olores extraños y de posibles alteraciones de calidad.

El huevo fresco debe venderse al consumidor en los 21 días posteriores a la fecha de puesta. Aunque, se puede consumir hasta la fecha de consumo preferente indicada en el estuche, que es 28 días desde el día de la puesta.

Imagen: huevo.org.

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Comentarios 1

  1. […] con la carne picada de ternera, la media cucharadita de comino, el huevo, el vino blanco y salpimentando al […]

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