Trucos y tips

Cómo emplastecer una pared para poder pintar

EMPLASTECER PARED

A la hora de pintar una pared, el primer paso que hay que dar es el de emplastecer la pared.

Y qué es emplastecer, te preguntarás. Pues bien, se trata de rellenar con una masilla reparadora los descorchones, grietas o imperfecciones para que ésta quede lisa y totalmente nivelada.
Este proceso, es fundamental para que el resultado de pintar sea óptimo.

Cómo emplastecer una pared para pintar

  1. Protege el suelo

    Tanto el proceso de emplastecer la pared como el de pintar, manchan, por eso, nuestra recomendación es que cubras el suelo y las zonas anexas con cinta aislante para que ni el polvo ni la posterior pintura los dañen.

    Simplemente poniendo cinta aislante en puertas, ventanas, enchufes, etc…, podemos asegurarnos de que la masilla no va a ensuciar más de lo debido.
  2. Limpia la grieta

    Una vez tienes todo cubierto, es momento de limpiar las grietas en las que vas a trabajar, y para ello, pulveriza un poco de agua sobre ella pues así la masilla reparadora se fijará mucho mejor.
  3. Aplica la masilla

    Ahora comienza el proceso de emplastecer la pared propiamente dicho. Consiste en aplicar la masilla reparadora, primero con la mano y después repártela con la espátula para extenderla por toda la grieta o descorchón.
    La mejor forma de extender la masilla es hacerlo en sentido vertical descendente y aplicándolo en pequeñas cantidades, retirando el excedente y repitiendo tantas veces como para cubrir la imperfección. Cuando hayas rellenado todos los huecos, tienes que dejarla secar durante unos minutos.

    En el caso de que lo que tengas que empastar sea un agujero, tendrás que rellenar el orificio, bien con un clavo sin cabeza, un taco o un trozo de papel o gasa, y después aplicar la masilla como te hemos explicado antes.

    Y si se trata de una esquina golpeada y tienes que reconstruirla, utiliza una regla metálica o listón, que te ayude a hacer el ángulo cuando rellenes las magulladuras con la masilla.
  4. Lija para alisar

    El último paso para emplastecer la pared es el alisado, pues es fundamental que no haya ningún desnivel. La mejor forma de hacerlo es lijar la zona en la que hay masilla con un taco de lija de grano fino. Y cuando consigas que toda la superficie esté uniforme, cepíllala para quitar el polvo.

    En este punto, tu pared ya estará lista para pintar. Puedes aplicar un imprimado con un rodillo para que la pintura se adhiera mejor.

    Y para ayudarte en la siguiente fase, la de pintar, toma nota de la mejor manera de hacerlo con estos consejos para pintar la pared.

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