Trucos y tips

Organiza tu escritorio con objetos cotidianos

Tener un espacio de trabajo o estudio ordenado es esencial para poder ser productivos, encontrar lo que necesitamos y no volvernos locos. Son muchos los accesorios de oficina que ayudan a mantener el orden, pero nosotros creemos que el espacio de trabajo debe llevar nuestro sello personal. Por eso, ¡vamos a enseñaros a organizar utilizando objetos cotidianos y que puedes personalizar tú mismo!

De la cocina al escritorio

¿Quién dijo que los cacharros de cocina son sólo para la cocina? Algo muy sencillo, pero muy efectivo, para dar personalidad a un escritorio es utilizar parte del menaje de la cocina como almacenaje. En lugar de los aburridos botes de oficina, utiliza tazas de café originales para guardar tus lápices, bolígrafos y rotuladores. Para los clips, grapas y otro material pequeño, utiliza platos pequeños. Puedes combinar los colores y los diseños como quieras, y añaden un toque muy desenfadado a un espacio serio.

DIY

Los libros en su sitio

No hay nada más molesto que tener las estanterías desordenadas. Muchas veces, los libros no se tienen en pie y terminan cayéndose y quedando desordenados. Primero, organízalos por tamaño (de más grandes a más pequeños). Después, puedes mantenerlos en su sitio utilizando tarros de cristal que puedes decorar con multitud de elementos en su interior: canicas, botones, piedras de colores, arena… ¡Lo que quieras!

Organiza tus cajones

¿Eres de los que guarda las cosas en los cajones sin orden ni sentido? Luego, seguro que pasas horas buscando un papel o un bolígrafo concreto. Pon orden al caos utilizando separadores hechos con cajas recicladas. Ponte manos a la obra y recolecta varias cajas de distintos tamaños que tengas en casa. Procura que la más grande quepa en el cajón. Después, añade otras más pequeñas dentro para crear distintos compartimentos.

Un compartimento grande para folios, otros más pequeños para la calculadora, el cargador del móvil, notas pequeñas… ¡Organízalo a tu antojo! Cuando estés contento con la disposición de las cajas, pega las más pequeñas dentro de la grande. Cuando se seque, pinta tu nuevo organizador de escritorio del color que más te guste.

El orden físico es orden mental: cuando trabajamos o estudiamos en un espacio limpio, ordenado y bien iluminado, nuestro cerebro no tiene tantas distracciones y nos concentramos mejor. Además, con estos trucos no sólo mantienes el orden, sino que decoras y personalizas un espacio. ¡Ya no tienes excusa para tener un escritorio desordenado!

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