Trucos y tips

Organización: Cómo pasar del armario de invierno al de verano

La llegada del buen tiempo exige re-organizar nuestro armario. Sobretodo, porque hay veces que tenemos tanta ropa que no sabemos donde meterla…

Es hora de reemplazar la ropa de invierno por la de verano, y es importante hacerlo de modo que maximicemos el uso del espacio.

Abrigos y chaquetas gordas

Qué indispensables son en otoño e invierno, ¡pero qué poquita falta nos hacen ahora!

Son prendas voluminosas que suelen ocupar más de la mitad del armario, por lo que son las primeras a guardar. Aun así, los abrigos “primaverales” nunca están demás, ya que puede haber días que nos sorprendan y necesitemos recurrir a alguna capa extra.

La mejor solución es guardar estas prendas en cajas de plástico alargadas, para evitar que se arruguen, ya que muchas veces son tejidos delicados. Opta por cajas transparentes para poder visualizar su interior y localizarlas más rápidamente.

Vestidos, faldas y shorts

Di “hasta luego” a los vestidos y faldas invernales, de lana y telas gordas, y sustitúyelos por prendas más ligeras y vaporosas. Estas son las mejores cómplices del buen tiempo.

Intenta que los vestidos y las faldas estén siempre colgadas, ya que tienden a arrugarse con facilidad. Los shorts, que no necesitan colgarse, se pueden doblar y guardar en un cajón o caja para evitar que abulten demasiado.

Trajes de baño

Para muchos, de uso diario en épocas de calor, por lo que recomendamos tenerlos a mano.

Además, no ocupan demasiado y generalmente caben en un solo cajón. Podemos reemplazarlas, por ejemplo, por las medias y leotardos de invierno que probablemente no necesitaremos hasta otoño.

Calzado

Definitivamente, podemos guardar las botas altas, de invierno y de agua. Ocupan gran parte del armario y es improbable que las usemos durante el verano (a no ser que viajemos, pero eso ya es otra historia).

En su lugar, sacaremos a dos de las indudables protagonistas veraniegas: sandalias y cuñas. ¡Qué bien se lucen con las piernas morenas! Asimismo, aconsejamos tener las chanclas y bailarinas visibles, con las que ahorraremos en tiempo y espacio.

Lo más fácil es colgar organizadores de zapatos, donde puedes incluso guardar dos o tres pares de zapatos (tipo chanclas o sandalias) en un mismo hueco.

Recuerda que lo más importante es aprovechar bien el espacio y acordarse de donde guardamos cada prenda. Eso de revolotear toda la habitación buscando una prenda no es el plan más divertido para nadie… ¿verdad?

Así que ahora, sí que sí, ¡a disfrutar del calorcito!

Imagen vía Ikea.

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Comentarios 2

  1. Debemos de ahorrar espacio y mandar al maletero toda la ropa fuera de temporada para que nos quepa todo el equipamiento de invierno, que ocupa diez veces más.

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    • Blog de DIA

      ¡Buen consejo, Ana! Y en invierno… lo mismo pero al revés 😉

      ¡Gracias por tu comentario!

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