Trucos y tips

Trucos para cortar la cebolla

Cebolla, cortar cebolla, trucos

Cada vez que nos disponemos a cortar una cebolla nos encontramos ante un, siendo exagerados, caso de supervivencia. Porque al cortarla tenemos que luchar por no llorar, y si empezamos a hacerlo ¡no hay forma de pararlo!

¿A qué se debe este fenómeno? La respuesta es sencilla: cuando las capas de la cebolla se rompen, liberan unas encinas que actúan como lacrimógeno natural. Vienen de un gas conocido como sulfóxido de tiopranal que se evapora fácilmente y es por eso que entra sin problema en la nariz y los ojos.

Pero, ¡que no cunda el pánico! Además de aprender a cortar la cebolla como un auténtico chef, te vamos a enseñar unos trucos para evitar que llores, o al menos suavizarlo.
Seguro que alguno de estos te funciona:

Elige un buen cuchillo

Más adelante te explicaremos cómo cortar una cebolla de manera profesional y así pasar el mínimo tiempo posible frente a la hortaliza. Pero mientras, vete preparando los utensilios, entre ellos un cuchillo bien afilado que haga un corte limpio y te ayude a tardar menos de lo necesario.

Moja o enfría la cebolla antes de empezar

Supongo que ya has oído eso de que si mojas un cuchillo antes de cortar la cebolla, no lloras. No es del todo cierto, pero sí lloras menos, ya que el agua evita que las moléculas se expandan con facilidad.

Puedes mojar el cuchillo o puedes mojar la cebolla directamente. También ayuda enfriarla en el congelador.

Utiliza un ventilador o una vela encendida

Las moléculas químicas provocan las lágrimas porque, cuando se liberan, suben de manera vertical y vienen directamente a nuestra cara. Si podemos desviar el curso del gas y alejarlo de nosotros será de gran alivio.

Con un ventilador cambiaremos su rumbo con la fuerza del aire. Una vela, en cambio, atrae hacia sí los químicos, lo cual también es un modo de disuadirlos.

Gafas de bucear

Parece una broma, pero es real, uno de los remedios caseros más populares es el de utilizar unas gafas para protegernos los ojos del efecto lacrimógeno. Cualquiera te vale, la mayoría de los que recurren a este truco, suele hacerlo con unas gafas de bucear ya que lo cubre todo.

Rebanada de pan o cuchara de metal

Introducir una rebanada de pan o una cuchara de metal en la boca es otra opción. No conocemos la explicación científica de por qué funciona, pero lo hace. Así que anímate a probarlo tú también.

Cómo cortar cebolla

Tipos de corte

Tal y como hemos prometido, te enseñamos a cortar una cebolla como lo hace un auténtico experto en la cocina:

Existen cuatro cortes fundamentales:

Pluma (o emincé)

Lo principal es cortar la barba de esta (el lado contrario al nudo), dejando el nudo intacto. A continuación pelaremos la cebolla y la giraremos. Después partiremos por la mitad dividiendo el nudo en dos.

Para el corte pluma, situaremos la cara cortada sobre la tabla y realizaremos finos cortes enteros de arriba abajo en rodajas manteniendo el nudo desde un extremo hasta el otro. El resultado serán unos cortes limpios y ligeros parecidos a una pluma.

Juliana (o Ciselada)

Retira el tallo, al igual que en el corte pluma y córtala por la mitad. Después realiza cortes en rodajas apoyando la parte plana en la mesa, para que queden unos trozos lisos y finos.

Cubos (o Brunoise)

Quita el tallo, pela la cebolla y córtala a la mitad. Después, realiza cortes en tiras sin llegar al final, dejando un punto de unión al final. El siguiente paso es realizar los mismos cortes pero de forma paralela creando así la forma de los dados.

Aros

El clásico corte aro, es el que vemos en las hamburguesas. Corta los extremos de la cebolla, y sin partirla por la mitad, empieza a realizar cortes en láminas de la cebolla entera. Después separa los aros de dentro de cada pieza y ¡voilà! Tienes unos aros perfectos para añadir al menú del día.

Ahora que lo tienes claro, es hora de que dejes atrás tu relación amor-odio con la cebolla y empieces a disfrutar de la cocina desde el primer paso. ¡Al ataque!

Posts relacionados

Deja tu comentario