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Trucos para poner a punto tus radiadores

pon a punto tus radiadores

Nos guste o no, el frío ya está aquí. Ha llegado el momento de comenzar a calentar nuestro hogar y los radiadores se convierten en una parte fundamental de nuestro día a día.

Llevamos tiempo sin prestarles atención, incluso creemos que con encender el termostato comenzarán a irradiar calor sin preocuparnos de nada más. Pero esta afirmación no es cierta, acumulan mucho polvo y suciedad y hay que hacer varios cuidados.

Te contamos cómo hacer que tus radiadores estén preparados y limpios para que comiencen a calentar nuestro hogar.

Comienza limpiándolos

En muchas ocasiones seguro que lo que has hecho es pasar un plumero o un trapo por encima y ya crees que es suficiente, ¡pero no!

Hay que hacer una limpieza mucho más profunda, ya que son un cúmulo de polvo. Para comenzar, será mejor que protejas el suelo y la pared de atrás con algún tipo de papel o trapo viejo.

Comenzaremos pasando un trapo para quitar la capa más gruesa de polvo o grasa. En el caso de ser necesario para llegar a los rincones más recónditos utiliza una aspiradora con la boquilla estrecha.

Tras este paso, prepara en un pulverizador agua con jabón neutro y amoniaco y echa la mezcla por todo el radiador, dejándolo actuar unos minutos.

A continuación, vete pasando y frotando con un cepillo tu radiador para que las manchas más incrustadas vayan despareciendo. Una buena idea es utilizar un cepillo cilíndrico tipo los que se utilizan para lavar los biberones, así lo podrás pasar por todos los huecos.

Repite la acción las veces que sea necesario para que las manchas desaparezcan. Para aclarar el radiador espolvorea agua limpia y sécalo todo con un trapo. En el caso de que haya algún rincón del radiador que no llegues con el trapo, utiliza el secador de pelo. Pero es importante que tu radiador quede completamente seco para que no se oxide.

Si tu radiador tiene manchas de óxido, la forma de eliminarlo será remojar la zona afectada con un cepillo mojado en aguarrás, dejarlo actuar unos minutos y secarlo con un trapo.

Purga tu radiador

radiadores

Este paso es solo para los radiadores de agua. Comenzaremos colocando un cubo debajo de la válvula de purga, que suele estar situada en el lateral del radiador. Gira el tornillo hasta que veas que comienza a salir aire, espera a que salga todo el aire hasta que comience a salir agua.

Después de hacer este proceso, comprueba en tu caldera que la presión del radiador esté entre 1 y 1,5 bares.

Si vas a realizar esta acción en todos tus radiadores es aconsejable que comiences con los más cercanos a la caldera.

¿Pero cuándo hay que purgar un radiador? Lo ideal es hacerlo, al menos, una vez al año. Pero en el caso de que tu radiador no caliente de forma homogénea, no caliente la parte superior o haga ruidos raros cada vez que la encendemos, debemos purgarlo.

Purgar tu radiador ayuda a mejorar el rendimiento de nuestra calefacción, ya que eliminaremos el aire que acumulan y que puede interrumpir la circulación del agua. Es recomendable hacerlo todos los años antes de comenzar a utilizar tu radiador.

¿Y tú? ¿Tienes algún truco para limpiar tus radiadores? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

También te contamos unos trucos para mantener tu casa caliente 🙂

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Comentarios 6

  1. Milagros

    Me h parecido muy edificante todo lo que habéis publicada sobre los radiadores,a muy bien explicado como se hace. Gracias.

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  2. Begoña

    Muy interesante y útil, gracias

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  3. Carmen Alsina

    Me ha parecido muy interesante y util este articulo , relacionado con radiadores.

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