Decoración, Trucos y tips

Utiliza una silla como mesita de noche

Cuando disponemos de pocos muebles, nos volvemos muy creativos. Si has vivido en pisos de alquiler amueblados, seguro que has tenido que dar al mobiliario un uso distinto del que se supone que debe tener. Uno de los trucos más comunes es el de utilizar sillas como mesas auxiliares. En concreto, junto a la cama como mesitas de noche.

Un pequeño mueble al lado de la cama es necesario. Puedes dejar objetos como un libro, un vaso de agua, el teléfono móvil o un despertador.

La mesita de noche no tiene por qué ser muy grande, pero si no la tenemos la echamos en falta. Si todavía no tienes una, es muy probable que hayas recurrido a una silla que tengas de sobra para cumplir esta función. Si es así, ¿por qué no convertirlo en un elemento permanente del mobiliario de tu habitación?

sillas de madera

Una de las ventajas de utilizar una silla como mesita de noche es el ahorro de espacio. Si vives en un piso pequeño, tener sillas de repuesto para invitados puede ser un estorbo. Especialmente si no son plegables ni caben en un armario. Pero darles un uso práctico en la habitación hace que no ocupen espacio. Y, a su vez pueden utilizarse como asientos cuando venga gente a cenar.

A pesar de parecer un mueble sin opción al almacenaje, las sillas son muy dinámicas y se puede hacer mucho con ellas. Por ejemplo, puedes utilizar los respaldos para colgar bolsos, cinturones o collares. También, mediante una lámpara de pinza colocada en el respaldo obtendrás luz sin tener que utilizar la superficie de la silla para colocarla.

¿Qué silla escoger?

Según la decoración que tenga tu habitación, habrá una silla que la complemente. Por ejemplo, si tu cuarto tiene un ambiente clásico, lo ideal será una silla de madera neutra. Las sillas de madera son las más fáciles de personalizar. Puedes darle un aspecto rústico lijándola o pintándola del color que quieras.

Para un aspecto más contemporáneo, las sillas metálicas y de plástico sencillas tienen ese punto de modernidad. Y pintándolas de un tono chillón, introducimos un elemento de color ligero, que no recargará el espacio.

silla y taburete

Si no te gusta la idea de tener una silla con respaldo junto a tu cama, pero te gusta la idea de tener una mesita multifuncional, opta por un taburete. Es más liviano que una silla pero todavía puede utilizarse para sentarse cuando vienen tus amigos de visita.

Imágenes vía West Elm e Ikea.

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